Voy con una publicación más relajante que la última que publiqué ayer. Ahora que acabó la novena temporada de The Walking Dead (soy fan de la serie que le vamos hacer), pensé que tendría que esperar hasta octubre para la décima temporada o resignarme a ver algunas de las películas o series de zombis que se han estrenado en los últimos años. Aunque soy menos fan del género que de la serie en sí, encontré un libro sobre el tema que me pareció interesante. Se llama Los Caminantes (es la primera parte de una saga de tres libros) del escritor madrileño Carlos Sisi. Lo interesante no es que sea una novela de zombis (quizás fue una de las primeras novelas españolas que se escribió sobre los muertos vivientes y su primera edición data del 2008), sino que toda la trama del primer libro se desarrolla en Málaga. He leído las primeras páginas y le he echado una ojeada por encima y cada vez que el autor describe un lugar que conozco, puedo visualizar perfectamente la escena en ese lugar como si la viviera en carne propia. Los Caminantes cuenta los últimos días de la civilización tal y como la conocemos (nada original en la temática zombi) Sin embargo, la historia de los supervivientes enfrentados al reto de llegar al final de cada día, lidiando con muertos y vivos en una Málaga que ha sucumbido a la pandemia, resulta interesante de leer. Recomiendo su lectura si les gusta el género, pero, sobre todo, lo recomiendo por la descripción casi perfecta de los sitios más conocidos de Málaga.Un espacio para expresar mis ideas, pensamientos y sentimientos, compartiéndolo con todos aquellos que quieran interactuar conmigo e intercambiar sus ideas, sus pensamientos y sus sentimientos.
martes, 2 de abril de 2019
Los Caminantes
Voy con una publicación más relajante que la última que publiqué ayer. Ahora que acabó la novena temporada de The Walking Dead (soy fan de la serie que le vamos hacer), pensé que tendría que esperar hasta octubre para la décima temporada o resignarme a ver algunas de las películas o series de zombis que se han estrenado en los últimos años. Aunque soy menos fan del género que de la serie en sí, encontré un libro sobre el tema que me pareció interesante. Se llama Los Caminantes (es la primera parte de una saga de tres libros) del escritor madrileño Carlos Sisi. Lo interesante no es que sea una novela de zombis (quizás fue una de las primeras novelas españolas que se escribió sobre los muertos vivientes y su primera edición data del 2008), sino que toda la trama del primer libro se desarrolla en Málaga. He leído las primeras páginas y le he echado una ojeada por encima y cada vez que el autor describe un lugar que conozco, puedo visualizar perfectamente la escena en ese lugar como si la viviera en carne propia. Los Caminantes cuenta los últimos días de la civilización tal y como la conocemos (nada original en la temática zombi) Sin embargo, la historia de los supervivientes enfrentados al reto de llegar al final de cada día, lidiando con muertos y vivos en una Málaga que ha sucumbido a la pandemia, resulta interesante de leer. Recomiendo su lectura si les gusta el género, pero, sobre todo, lo recomiendo por la descripción casi perfecta de los sitios más conocidos de Málaga.Es difícil Venezuela
Es difícil vivir hoy día en Venezuela, es difícil mantener la calma y el sosiego frente a tanto desasosiego. Es difícil no cagarse en los muertos de quienes han llevado al país a la miseria. Es difícil no desearles el peor de los finales pq se lo merecen y pq muchos inocentes han visto truncadas sus vidas por culpa de estos asesinos. Pero tb es difícil verlo desde fuera, sentir rabia e impotencia, es difícil que no se te revuelva el estómago cuando escuchas a un periodista de izquierdas defender al narco gobierno venezolano con las mismas mentiras que usa el oficialismo y lo hacen con una sonrisa de oreja a oreja. Es difícil escuchar a Podemos, PSOE, IU, PNV o cualquier partido independentista catalán apoyar a Maduro sin sentir ganas de escupirles a la cara. Es difícil ver a los que se suponen deben defender los DDHH voltear para un lado. Es difícil ser venezolano en estos tiempos y no sentirte solo ante el mundo.
Duele la maldad de quienes gobiernan, pero más duele la indolencia de quienes tienen el poder de ayudar y no lo hacen. Pero yo no me quiero resignar, no quiero pensar que nunca más volveré a poner un pie en mi tierra, que no volveré a caminar por los sitios que frecuenté tantas veces, que no volveré a ver a mi familia o a los amigos que he dejado atrás. No me resigno ver a mi país destruido, a no recuperar la Venezuela que un día fue. No quiero acostumbrarme a lo que hoy veo, aunque no lo he vivido en carne propia, lo vivo a través de tanta gente que quiero y sufre allá en su piel lo que yo sufro en silencio. Nos podrán quitar la luz, el agua, los colectivos que esos asesinos armaron podrán reprimir nuestro derecho a manifestarnos, nos podrán quitar las libertades y someternos a toques de queda encubiertos en la emergencia nacional que ellos mismos han creado, pero no quiero acostumbrarme a ver pisoteada mi dignidad, no quiero acostumbrarme a perder las esperanzas y que la gente buena dentro y fuera de Venezuela la pierda también.
Si la vida no me alcanza para ver un nuevo país, al menos no quiero darlo todo por perdido. La vida da muchas vueltas y en algún momento nuestras esperanzas habrán de cumplirse...que no nos agarre desprevenidos.
#NoNosAcostumbraremos #AyudaVenezuela #Venezuelalibre #FueraMaduro
domingo, 31 de marzo de 2019
Expresiones populares venezolanas: Pichirre
Es difícil
encontrar el origen de la palabra “pichirre”, una palabra muy usada en
Venezuela. La definición que da la RAE dice que es de uso coloquial y significa
tacaño. ¿Pero, de dónde salió? He revisado varias páginas en Internet y en muy
pocas hay información (la mayoría sólo indica lo que significa y eso ya lo
sabemos). Sin embargo, justo ayer, encontré una página de idiomas en desuso o
en peligro de extinción en la que pude leer que la lengua Aimara (de los
indígenas bolivianos) tiene un prefijo “pishi” que significa escaso, poco o insuficiente
y un vocablo “pishi’yiri” (que leído rápido suena algo parecido a pichirre)
para señalar a las personas de "poco valor o que no ayudan a que abunde
algo”. Esta misma palabra aimara es usada en otros países del sur de América
con el mismo significado, aunque la fonética y la ortografía varían ligeramente
dependiendo del lugar. Así tenemos que en Argentina y Perú se dice “pichirruchi” o en
Chile y Bolivia se pronuncia “pichiruche” y en Venezuela “pichirre”. Hay otra
teoría, no comprobada, en la que se llama “Roto” a las personas que tienen
ascendencia Judía con Mapuche (pueblo amerindio que habitó la región centro-sur
de Chile) y por todos es conocida la denominación de tacaños que suele darse a los judíos, de lo cual podía ser que originalmente se dijera “pichiroto” y se
deformara primero en “pichirrete” y
luego en “pichirre”. En Málaga, se usa
la palabra “encogío” para denominar a una persona “pichirre” y su origen viene
del vocablo encoger (una de las definiciones que da la RAE es actuar o
reaccionar con cortedad), pero dicho con el chispeante acento andaluz.Expresiones populares andaluzas: Merdellón
Merdellón es
un adjetivo muy usado en Málaga para designar a una persona muy mal hablada,
tosca y vulgar. Ya con estas referencias es obvio que su uso es despectivo. ¿Pero,
de dónde surgió? Hay dos teorías, la más aceptada dice que el origen de la
palabra se sitúa a principios del siglo XIX, cuando las tropas de Napoleón invadieron
España. Los franceses para referirse a los españoles de modo despreciativo
usaban la frase "merd de gens" (mierda de gente) que pronunciado
sería "merdechan" y que adaptado al acento andaluz se transforma en
“merdellón”. Sin embargo, la correcta construcción gramatical en francés no
sería “merd de gens” sino “gens de merd”, por lo que hay dudas sobre este
origen. La otra teoría es menos plausible porque se achaca a un italiano
arcaico con la palabra “merdellone” que significa merdoso o lleno de inmundicia. Pero, a menos que se remonte a la época de
cuando el Imperio Romano conquistó estas tierras (del cual no hay referencia
alguna sobre el origen de esta palabra), no existe ninguna conexión entre este
vocablo en italiano y la palabra usada en Málaga. Por lo que la mayoría de los
estudiosos, mientras no surjan otras teorías, tiende a darle verosimilitud al
origen francés, apelando a la muy probable poca educación de los soldados de
Napoleón en su manera de hablar. En todo caso, Merdellón se considera una
palabra propia de Málaga, aceptada por la RAE.
La infografía
es del diario La Opinión de Málaga
sábado, 30 de marzo de 2019
Plato de los Montes
Los Montes de Málaga
Málaga cuenta con un sistema montañoso de 4.996 ha. que se extiende a través de los términos municipales de Málaga, Casabermeja y Colmenar hasta la cuenca del sur de Andalucía, finalizando en la parte más oriental de Cádiz. A este sistema se le conoce como los Montes de Málaga y fue declarado parque natural en 1989. Está a tan sólo 5 kilómetros de la capital y ofrece al visitante sumergirse en plena naturaleza, disfrutando de la flora y fauna típicas de la provincia además de tener áreas acondicionadas para realizar actividades recreativas, educativas y de ocio. La cumbre más alta de este sistema es el Cerro La Reina de 1.301 metros de altitud. Es característico del relieve de este parque las llamadas laderas "lomos de elefantes" (las cumbres redondeadas de los montes forman profundos barrancos que se asemejan al lomo de un elefante). Esta orografía tan característica hace que se den grandes encajamientos fluviales que pudieran conllevar a inundaciones. Sin embargo, la sabiduría de la naturaleza ha hecho que los Montes de Málaga sean un rico bosque de Pinos Carrasco que hacen la labor de manto protector y evitan las acumulaciones de agua (de hecho en varios siglos de historia solo han ocurrido dos inundaciones importantes una en el S. XV y otra hace 100 años). En próximas publicaciones hablaré más de la flora y fauna y daré a conocer algunos de los miradores más importantes para ver a Málaga desde las alturas. jueves, 28 de marzo de 2019
Senderos Locales de la Gran Senda de Málaga
Para finalizar esta serie de publicaciones sobre la Gran Senda de Málaga, queda comentar los Senderos Locales (SL). Estos son los recorridos más cortos, no llegan a los 10 kms. de caminata y su dificultad es mínima (según la Topoguía que revisé es el sendero ideal para familias con niños pequeños). La mayoría de las rutas están dentro de parques, miradores o montañas de fácil escalada. En la provincia hay sobre los 40 SL y estos senderos también se han utilizado para completar algunos itinerarios circulares o caminatas homologadas por la Federación Andaluza de Montañismo en sus competiciones anuales. La señalización de estas rutas consta de paneles de madera con bandas paralelas blancas y verdes. Cuando coinciden dos o más de estos senderos (GR, PR o SL), la señalización específica de cada uno se coloca sobre el mismo soporte, dando prevalencia a los de Gran Recorrido (GR) cuyas bandas de colores se colocan en lo más alto del poste, luego por debajo se señaliza los de Pequeño Recorrido (PR), situando debajo de éste último al Sendero Local (SL).
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