jueves, 13 de septiembre de 2018

El Ficus Macrophylia de La Concepción


Continuando con el Jardín Botánico La Concepción (una sola visita ha dado para varias publicaciones, lo que significa que hay muchas cosas que ver y admirar).  Uno se siente pequeño ante la inmensidad de los ficus, los pinos, los plátanos de sombra, los cedros, las palmeras y a la vez tienes esa increíble sensación de sentirte protegido por las copas de los árboles

Entre los árboles centenarios de esta pequeña selva que representa este jardín, destaca el Ficus Macrophylia. Un árbol de origen australiano que posee unas poderosas raíces serpenteantes y aéreas que parecen pies que se aferran al suelo. Este es uno de los ejemplares más importantes y llamativos del jardín y sus raíces pisando firmes, nos dan a entender que su permanencia en la tierra sobrevivirá a cualquier humano que lo vea.


miércoles, 12 de septiembre de 2018

Casa Palacio del Jardín Botánico

La Casa Palacio del Jardín Botánico La Concepción se edificó como residencia de recreo cuando la finca fue adquirida por el matrimonio Jorge Loring y Amalia Heredia en 1857. Aunque ha sufrido diversas ampliaciones, la distribución interior se organizaba en torno a un patio central con una fuente de mármol. Tenía varios salones, sala de billar, capilla, bodega y numerosos aposentos. También era muy conocida su biblioteca que guardaba manuscritos inéditos, libros del S. XV, obras clásicas y todo cuanto se publicara relacionado con la historia de Málaga. Era costumbre celebrar grandes reuniones sociales y tertulias con reconocidos personajes de la aristocracia, la política y las artes. Las veladas más famosas se hacían en esta hacienda, representaciones teatrales, picnics y hasta bodas. Una representación de esta época la ilustra la Colección de Muñecas Barbies exhibida en la Casa del Jardinero del parque y de la que comenté en días pasados. Actualmente en esta casa están las oficinas del parque.

El Mirador y el Cenador del Jardín


Continuando con el Jardín Botánico La Concepción, todo el que entra a Málaga desde el interior de Andalucía conoce bien esta pequeña cúpula solitaria, sobre un montículo junto a la autovía. Una cúpula perfecta desde donde se tiene una de las mejores vistas de la ciudad. Desde ella podemos divisar la Alcazaba, el Castillo de Gibralfaro, la Catedral de Málaga y el mar Mediterráneo.
Esta cúpula es el colofón al Jardín Antiguo construida por la familia Echevarría como cenador para comer o cenar mientras disfrutaban de las magníficas vistas. Con una acústica perfecta que impide que se escape una sola nota de música. Es típico que los visitantes se coloquen justo en el centro de este cenador, sobre la estrella del suelo y pronuncie algún nombre, el mismo resonará por todo el jardín.



Otra de las imágenes reconocidas de este jardín es su Cenador. Se trata de un cenador de hierro cuya parte superior está recubierta de glicinias, planta bella y emblemática que florece mostrando todo su esplendor, anunciando el comienzo de la primavera. Se trata de una especie trepadora de la familia de las fabáceas originaria de China. Los doce pies sembrados por la familia Loring-Heredia en 1857 envuelven el cenador de hierro e incluso trepan por los ficus y palmeras que alcanzan hasta los veinte metros de altura. Ver el espectáculo del cenador en toda su belleza con las glicinias en su floración es difícil, ya que sólo dura aproximadamente 15 días al año, desde finales de marzo o principios de abril.

La Casa del Jardinero

La Casa del Jardinero del Jardín Botánico La Concepción es una pequeña edificación que construyó la familia bilbaína para guardar los aperos de trabajo para el jardín y el huerto. Hoy día alberga la exposición "La historia de la Concepción contada por Barbies" del autor Alberto Martín. 

La hacienda fue un lugar de recreación y reunión donde se daban citas parte de la burguesía malagueña. Su fama, tanto por la belleza de sus jardines como por la colección geológica que atesoraba (de la cual hablaré en otra publicación), se extendió a muchos lugares, recibiendo visitas de ilustres personajes de la realeza, la política y las artes. Tras el estudio de fotos antiguas del S. XIX, el artista reconstruyó varias escenas sociales usando a la famosa muñeca Barbie, acompañándola por su inseparable Ken y Madelman. Todas las recreaciones están realizadas con material reciclable como tapones de botellas, rejillas de fregadero, recortes de telas desechados, etc. Aquí una pequeña muestra del trabajo de este artista.



Jardín Histórico La Concepción



El Jardín Botánico La Concepción ocupa 35 hectáreas y posee más de 3 mil especies de plantas, incluyendo árboles centenarios. Tuvo su origen en 1855 con la unión de varias fincas situadas a orillas del río Guadalmedina, al norte de la ciudad de Málaga. Sus creadores fueron los marqueses de la Casa Loring (Jorge y Amalia) que, al llegar a la ciudad en busca de fortuna, idearon un gran jardín a semejanza de los visitados en los palacios, villas y haciendas que vieron durante su viaje de novios. En 1911, los marqueses vendieron su finca a un matrimonio bilbaíno, quienes ampliaron el jardín con nuevas zonas como el Arroyo de la Ninfa, la Avenida de las Palmeras y el Mirador. En 1943 se declaró oficialmente jardín histórico y a la muerte del matrimonio vasco en 1963, sus descendientes poco a poco lo fueron abandonando por el alto coste de su mantenimiento. No fue hasta 1990 que el Ayuntamiento de Málaga decidió comprarlo, abriéndolo al público en 1994. Sus fines, además de conservar y mejorar el jardín botánico, son constituir una colección de plantas para el estudio científico y didáctico. Como es un tema amplio haré varias publicaciones de este jardín declarado Bien de Interés Cultural.

martes, 28 de agosto de 2018

La Térmica

La Térmica es un centro de creación, producción y formación cultural contemporánea basado en un planteamiento moderno, abierto y plural que busca desarrollar nuevas miradas sobre el arte y la realidad. En la medida en que Málaga se ha ido construyendo en los últimos años como un enclave cultural, La Térmica se ha convertido en la referencia de lo que se hace dentro y fuera de la ciudad. Además, su edificio sede tiene un pasado interesante. Anteriormente fue una casa de beneficencia (Casa de la Misericordia de la que comenté brevemente cuando hablé de la playa Misericordia) y sirvió durante décadas como hogar de socorro y de acogida de niños huérfanos y ancianos abandonados. Se construyó en 1862 a raíz de la Ley de Beneficencia de 1849, hasta 1986 cuando derogan esa ley y cierran el internado. En 1988 instalan allí el Centro Cívico, un espacio sociocultural que se abrió a la participación ciudadana de los nuevos tiempos y antecedió a lo que hoy día conocemos. Así pues, en estos más de 100 años de historia que tiene el edificio, ha sabido adaptarse a los tiempos y necesidades de la sociedad malagueña. Ya en 2013 el Centro Cívico dio paso a La Térmica (con este nombre era conocida la zona debido a la antigua Planta Termoeléctrica de San Patricio que existió cerca de allí y que hoy día sobrevive una de las chimeneas de la fábrica) como espacio cultural.

domingo, 26 de agosto de 2018

Dunas de Artola y Torre Ladrones (Marbella)

Junto a la playa de Cabopino, una de las más orientales de Marbella (ciudad a 30 minutos de Málaga capital), aguarda un enclave de gran valor geológico. Se trata de las Dunas de Artola, un monumento natural que tiene casi dos mil metros cuadrados de extensión. No sólo se encuentra a pie de playa, sino que gracias a la pasarela de madera que instaló el Ayuntamiento de Marbella, se puede hacer una breve ruta de senderismo. Las dunas presentan una vegetación adaptada a soportar la fuerte insolación, la escasez de agua y el continuo azote del viento. Entre las especies más comunes se encuentran el barrón o el cardo marítimo y, en la proximidad de la playa, es fácil observar el narciso de mar


Con las dunas está la Torre Ladrones, una antigua torre vigía de 15 metros de altura, lo que la convierte en la más alta de todo el litoral malagueño. Formó parte de un complejo dispositivo de defensa de la frontera marítima en la época musulmana y su nombre se deriva del vocablo ladronera, un recurso defensivo que consistía en un matacán o voladizo con un parapeto por el que se podía observar y hostigar a los atacantes. En 1985 fue declarada Bien de Interés Cultural.