miércoles, 13 de febrero de 2019

Churriana


Churriana es uno de los once distritos en el que se divide la ciudad de Málaga. Se encuentra a 10 km del centro histórico de la capital y toma su nombre de un barrio homónimo ubicado dentro de sus límites. Tiene una historia de más de 2000 años, ya que antes de llamarse Churriana, los fenicios la llamaban Siryana. Dentro de su área se encuentran Plaza Mayor (el mayor centro de ocio de Málaga del que hablé en una ocasión), el Aeropuerto y grandes superficies comerciales como Ikea y Worten. También está el Paraje Natural de la Desembocadura del Río Guadalhorce (uno de los escasos tramos de playa virgen de la provincia y que también comenté en una publicación anterior) y el Cerro del Villar, uno de los restos arqueológicos fenicios más importantes y que supone el origen de Málaga. Churriana ha sido un lugar de paso de numerosas culturas antiguas, fenicios, romanos y árabes, tuvieron asentamientos en esta área y dejaron sus huellas en forma de yacimientos, edificaciones y ciudades enterradas de las que iré hablando en próximas publicaciones. Este poblado, además, ha sido anfitrión de conocidas personalidades que vivieron durante una temporada en sus calles y sus palacetes aún se conservan como Ernest Hemingway, Pio Caro Baroja o Geral Brenan (cuyo cuerpo fue enterrado en el Cementerio Inglés) o lugar de paso del reconocido autor Antoine de Saint-Exupéry que se alojó en la antigua Fonda Caso Ramón, hoy día convertida en Fonda del Sol.

domingo, 10 de febrero de 2019

Centre Pompidou de Málaga

Otro de los museos que le dan renombre a Málaga es el Centre Pompidou. Ubicado en el llamado Cubo de Colores (que está al final del Palmeral de las Sorpresas en Muelle Uno), se trata de la segunda sede externa del centro parisino y la primera fuera de Francia. En él se combinan la pintura y la escultura con audiovisuales modernistas. La colección permanente la forman 80 obras de artistas de la talla de Picasso, Bacon, Giacometti, Magritte, Brancusi, De Chirico, Frida Khalo, Chagall y Kandinsky, entre otros. Al año, suelen también presentar dos o tres muestras temporales. En un inicio, la concesión de los derechos del museo a Málaga vencía en 2020, pero el año pasado el Ayuntamiento llegó a un acuerdo con la sede principal del Pompidou para renovarlo por 5 años más.

jueves, 7 de febrero de 2019

La leyenda de la Abadía de Holyrood


La historia de la Abadía de Holyrood (rood significa cruz, y holy sagrada) comienza con una leyenda. Cuentan que en 1127, mientras el rey David I de Escocia cazaba cerca de este lugar, un enorme ciervo estuvo a punto de atacarlo. Dicen que entre la cornamenta del animal apareció una cruz resplandeciente que el rey tomó para defenderse del ataque y huir (aunque hay otros que dicen que fueron dos hermanos que vivían en los alrededores quienes lo salvaron del ciervo). Como agradecimiento al milagro ocurrido (o a los lugareños del bosque), fundó la abadía “de la cruz sagrada” en 1128. Hoy día quedan ruinas de lo que fue y están ubicadas justo al lado del Palacio Holyrood House. Desde el siglo XV, la abadía fue el sitio de muchas coronaciones reales y ceremonial matrimoniales, pero también sufrió numerosos ataques (por las diversas guerras que enfrentaron a escoceses e ingleses y por los distintos saqueos del pueblo) Fue restaurada en más de una ocasión y cuando la sustituyeron como parroquia por la Canongate Kirk, hicieron algunas reformas más y la usaron como Colegio Jesuita y capilla católica. Sin embargo, en 1778 un huracán hizo colapsar el techo, ocasionando severos destrozos, por lo que no la volvieron a restaurar y así ha permanecido desde entonces.

Intrigas de la realeza escocesa

David Rizzo, secretario privado de la reina
María Estuardo, Reina de Escocia

















En 1565, María, Reina de Escocia, se casó en el palacio con su segundo marido, Lord Darnley. Pero el matrimonio hizo aguas desde el principio, y los rumores de que la reina tenía una aventura con su secretario privado, David Rizzio, eran cada vez más insistentes. La tragedia se desencadenó en 1566. Mientras la reina (por aquel entonces, embarazada) cenaba con David Rizzio, Lord Darnley y un grupo de nobles irrumpieron en el salón y asestaron 56 puñaladas a Rizzio. Este truculento asesinato no hizo más que atraer a los curiosos al palacio y hoy en día se puede visitar el pequeño salón donde tuvo lugar, el Supper Room (una buhardilla por donde se sube a través de unas estrechas escaleras en forma de caracol) y ver los restos de sangre en la ventana donde ocurrieron los hechos.




Edimburgo Segundo Día


Teníamos pensado ir primero a Calton Hill y luego al Palacio de Holyrood House, pero leímos que el palacio cerraba temprano los domingos, así que cambiamos de planes. Iríamos al Palacio primero y luego subiríamos a Calton Hill. Como tendríamos que hacer una larga caminata, decidimos tomar el autobús hasta el Palacio…craso error, no porque hubiéramos tomado el bus equivocado, sino que como ninguno pasa por el frente del Palacio, nos quedamos en la parada más cercana (según vimos por Google Map a 9 minutos del Palacio) y en lugar de ir en dirección al Palacio, caminamos hacia el lado contrario, cuando nos dimos cuenta de nuestro error, tuvimos que desandar lo andando, para luego volver a equivocarnos en una bifurcación y tomar el camino que no era, alejándonos otra vez de nuestro destino. Total, que la intención inicial de ahorrarnos caminata se quedó en nada. Aún así llegamos al Palacio, una estructura señorial que ha servido de hogar a varias generaciones de reyes escoceses (entre ellos María Estuardo).

La visita arranca en el patio,
donde hay una fuente inspirada en la fuente del palacio de Linlithgow. Al adentrarte al interior del edificio, te encuentras con una sucesión de fastuosas salas y salones de paredes revestidas de retratos y tapices hasta el techo. La sensación de esplendor y prosperidad no deja de incrementarse a medida que te acercas a las estancias reales, en el piso superior del palacio. La más grande de las estancias es la Great Gallery, una galería decorada con los retratos de 89 de los 110 reyes que ha tenido Escocia. Hoy en día, la realeza británica sigue utilizándola para organizar banquetes y celebraciones. El audio guía te reta a descubrir un secreto de este salón y no es más que una puerta escondida detrás de uno de los retratos y que está pensada por si necesitan evacuar a la realeza de forma inmediata.

La residente más célebre del palacio fue, sin duda, la reina María Estuardo, quien vivió en la torre noroeste desde 1561 hasta 1567. Y fue allí (en una buhardilla ubicada encima de la habitación) donde también tuvo lugar uno de los episodios más tumultuosos de su vida que comento en la nota “Intrigas de la realeza escocesa”. Al salir del Palacio hay un agradable paseo por los jardines, más de cuatro hectáreas con plantaciones de árboles y flores de todo tipo (por ser época invernal, flores vimos pocas) y desde la parte trasera hay una impresionante vista del peñón que está al final de Calton Hill, desde donde dicen se toman unas estupendas fotografías. 



Lamentablemente, cuando salimos del Palacio, cometimos el error de comprar entradas para la Queen´s Gallery, una pinacoteca inaugurada por la Reina de Inglaterra en 2002 con una exposición itinerante de la Royal Collection (la galería original se encuentra en el Palacio de Buckingham en Londres). Digo lamentable porque no nos pareció gran cosa y el precio de la entrada muy elevado para lo que ofrece, debido a que entramos allí, perdimos tiempo para ir hasta Calton Hill porque ya eran pasadas las 13 horas, hacía mucho frío y estábamos a una distancia considerable a pie, por lo que cualquiera de las opciones que escogiéramos para llegar al comienzo de la subida de la llamada pequeña Atenas, nos retrasaría de tal manera que posiblemente lo hubiésemos subido ya de noche y no nos pareció que merecía la pena hacer un esfuerzo para no disfrutarlo, al fin y al cabo el motivo de nuestro viaje era para relajarnos.


Así que decidimos acercarnos hasta la Royal Mile que estaba mucho más cerca y allí nos acoplamos a un tour de Harry Potter que nos pareció divertido y del que he publicado ya algunas notas en este blog (ver Harry Potter y el Cementerio de Grayfriars y Victoria St o el Callejón Diagon). La cafetería de la foto pagó un dineral para promocionarse como el lugar donde la escritora J. K. Rowling empezó a escribir el boceto de su saga de Harry Potter (si quieres entrar para tomar fotos de la mesa donde siempre se sentaba. sin consumir nada, te cobran una libra la entrada), pero en realidad fue el lugar donde la terminó de escribir. Sus comienzos fueron en una cafetería, propiedad de su cuñado, que estaba justo en la esquina de su casa. Esa cafetería hoy día no existe.

Vista de la Royal Mile
Finalizando el tour, nos metimos en una taberna a comer y allí dejamos pasar el tiempo, total ya estaba oscuro, estábamos cansados y hacía mucho frío y como al día siguiente tocaba regresar a España, decidimos caminar por la Royal Mile, metiéndonos por los callejones que más nos llamara la atención (en uno de ellos descubrí que hay un museo del escritor, pero ya estaba cerrado) y a entrar en las tiendas de recuerdos a curiosear (de ese “curioseo” me compré un llavero con forma de falda escocesa). Definitivamente Edimburgo es una ciudad que encanta y ojalá pudiera repetir para conocer aquellas cosas que en tan poco tiempo no pude y, de paso, hacer excursiones hacia Glasgow, el Lago Ness y las Tierras Altas que, de seguro, deben impresionar aún más.

miércoles, 6 de febrero de 2019

El edificio más antiguo de Escocia


La capilla de Santa Margarita es el edificio más antiguo del Castillo de Edimburgo y el más antiguo de la propia capital de Escocia, cuya estructura completa se mantiene aún en pie. Construida en el año 1130 y de estilo románico, esta Capilla es historia viva de la ciudad. Margarita, madre del príncipe David, fue reina de Escocia desde 1070 hasta 1093, cuando fallece. Años después de su muerte, su hijo, ya siendo rey, mandó a construir una capilla en su honor (era conocida la gran devoción religiosa de la reina quien, años más tarde, fue canonizada por el Vaticano). Después de la restauración en el siglo XIX, se añadieron vidrieras modernas, por lo que hay contrastes entre las características arquitectónicas románicas y el arco de medio punto.

Edimburgo primer día


Empezamos nuestra aventura por Edimburgo levantándonos temprano para ir al Castillo, nos habían dicho que llegáramos antes de las 10 para evitar las colas, así que pasamos a desayunar en una cafetería muy coqueta que vimos (llamada Valeria) y una vez que el hambre matutina estuvo saciada, emprendimos camino hacia la Royal Mile. A pesar de haber bastante gente por los alrededores, no hicimos nada de cola y entramos directamente al Castillo (ya eran pasadas las diez de la mañana). 

Debo confesar que el Castillo me impresionó. Está dividido en varias áreas y museos. Lo primero que encuentras es la zona de la Batería, desde aquí hay unas vistas preciosas de toda la ciudad y también hacen el famoso “One O´Clock Gun” o disparo del cañón de la una en punto. Es una tradición que data de 1861 como complemento a otra tradición que comenzó nueve años antes y es que en Calton Hill, en el Monumento al Almirante Nelson (una torre en forma de telescopio) hay un reloj con una bola de tiempo que cae justo a las 13 horas. Esto comenzó hacerse para ayudar a los marineros que navegaban por el fiordo a ajustar sus relojes; sin embargo, debido a la densa niebla que siempre acompaña a esta ciudad, se comenzó a dar el cañonazo a la misma hora por si el día fuera de poca visibilidad y los marineros, al escucharlo, pudieran ubicarse con el tiempo. Desde entonces se hace ininterrumpidamente, con excepción de los domingos. 

La ruta continuó hacia la casa del alcalde, el museo de la guerra, el museo real de los guardas dragones de Escocia y el museo del real regimiento escocés. Subiendo hacia la parte más alta del Castillo encontramos la Iglesia Santa Margarita (de la que comento en la nota “El edificio más antiguo de Escocia”) y el cementerio de animales (del que también hablé en la nota “Edimburgo lugar "friendly" con las mascotas”). Detrás de la iglesia está el patio de la corona donde están los apartamentos reales y el tesoro mejor guardado de Escocia: las joyas de la corona. Aquí se exponen la Corona, la Espada del Estado y el Cetro, conjunto con el que cada monarca escocés era investido. Son las joyas reales más antiguas de Gran Bretaña y las segundas más antiguas de Europa (cabe decir que está estrictamente prohibido tomar fotos y vídeos). En el mismo edificio se expone también la “Piedra del Destino” que tiene una historia y que la comparto en la nota “La Piedra del Destino de Escocia”.

Monumento Nacional a los caídos de Escocia
Los apartamentos reales están divididos en dos salones: el Gran Salón, donde celebraban los magnos eventos y las ceremonias reales (hoy día alberga una colección de armaduras y armas reales) y el Palacio Real que fue construido durante los siglos XV y XVI, muestra las lujosas estancias de los monarcas escoceses. Una de esas habitaciones es el dormitorio donde la reina de Escocia María Estuardo, dio a luz en 1566 a su hijo James VI, rey que uniría las coronas de Escocia e Inglaterra en 1603. Entramos también al edificio que alberga el Monumento Nacional a los caídos de Escocia, un lugar donde hay que mantener una actitud solemne en todo momento (como si de un lugar sagrado se tratara) y que expone los nombres de los cientos de miles de escoceses fallecidos en combate en las distintas batallas que han librado desde la Edad Media, fue inaugurado en 1927 y posterior a las dos guerras mundiales, se amplió para anexar a los escoceses caídos en ellas.

Para finalizar el recorrido están las prisiones en los sótanos del edificio que alberga el Gran Salón y recrean las condiciones en las que sobrevivían los prisioneros capturados durante las guerras británicas contra la Francia de Napoleón. Antes de salir fuimos testigos del famoso cañonazo de la una en punto. El recorrido total del Castillo, si lo haces con calma y disfrutando de cada zona, puede llevarte cerca de las tres horas.

Una vez en la calle nos acercamos a la Iglesia de St Giles para verla por dentro. Fue erigida sobre un antiguo santuario construido en el siglo IX, para ser consagrada al patrón de los leprosos. Después de la Reforma, el edificio fue objeto de continuas remodelaciones y hoy en día se contemplan restos de diferentes épocas. La reforma más grande se llevó a cabo después de que la iglesia sufriera un incendio provocado por los ingleses en 1385, tras el cual fue reconstruida con un estilo gótico. El motivo por el que oficialmente no es una Catedral es porque carece de un obispo.

Como ya pegaba el hambre fuimos a un local que está a pocos metros de allí llamado Deacon Brodies Tavern (confieso que fui porque tenía el nombre de mi perro, aunque en realidad es el nombre del diácono William Brodie. cuya doble vida sirvió de inspiración para la novela El Doctor Jekill y Mr. Hyde del escritor escocés Robert Louis Balfour Stevenson. Durante el día, Brodie era un respetable consejero municipal y por las noches, se convertía en jefe de una banda de ladrones. Fue desenmascarado, arrestado y colgado en 1788 en un patíbulo que él mismo había ordenado construir). Es un pub pero tiene una sala en la parte de arriba donde sirven comida, Allí probé los famosos Haggis que son vísceras de cordero aderezadas con especias (parecía más bien morcilla) acompañado por un puré de patatas y rábano. La verdad que estuvo rico.

Al salir ya estaba bastante oscuro (y no pasaba de las 5 de la tarde), por lo que decidimos caminar por Prince St y meternos en las tiendas. Entramos en Jenners, considerados los grandes almacenes de la ciudad (en muchos sitios leí que lo comparaban con Harrods los grandes almacenes londinenses, pero la verdad no tiene nada que ver, Jenners parece más bien una Mark & Spencer añeja). Al salir, compramos un dulce porque ese día estábamos de cumpleaños, comida para cenar en el hotel y nuevamente a refugiarnos porque el frío ya calaba.